Instructor de Pilates


¿Sabes en qué consiste la labor de un instructor de Pilates?

Si conoces los beneficios de practicar el método Pilates, necesitas contar con un buen profesor para que te guíe en tu aprendizaje.

Los conocimientos que se adquieren en las sesiones ayudan a mejorar el cuerpo en las clases y, sobre todo, en su aplicación diaria. Un instructor de Pilates debe estar perfectamente formado para enseñar la esencia de la técnica.

La principal función de un profesor de Pilates, consiste en enseñar las técnicas y ejercicios orientados a aumentar la fuerza, el control y la flexibilidad del cuerpo. Para conseguir este objetivo, tiene que ser capaz de explicar las pautas, la respiración y corregir las posturas y ejercicios mal ejecutados.

Cualidades de un instructor de Pilates

La práctica de esta actividad implica algo más que la correcta ejecución de unos ejercicios. El profesor debe trasmitir a sus alumnos “algo más”.

Instructor de Pilates

Para que un instructor de Pilates consiga un nivel excelente, debe trabajar en los siguientes aspectos:

  • No es necesario acumular al principio  todos los títulos que existen. Es preferible asimilar los conocimientos de una forma progresiva, a medida que se practica y se enseña.
  • Hay que entender que los ejercicios no son un fin, sino un medio para lograr unos objetivos.
  • No hay alumnos torpes, sino profesores con pocos recursos. Si los alumnos no realizan de forma correcta los ejercicios, falla el instructor.
  • Un instructor de Pilates tiene tres medios para enseñar: la demostración visual, la corrección manual y la palabra. Debe lograr un equilibrio entre los tres medios.
  • Las instrucciones deben ser sencillas, sin caer en el simplismo.
  • El profesor tiene que conocer perfectamente el cuerpo humano.
  • El esfuerzo y la exigencia no están reñidos con la diversión.
  • Los alumnos deben entender el ejercicio.
  • La respiración es uno de los pilares del método Pilates. El fundador del método, Joseph Pilates, dijo en 1934: “La primera lección es aprender a respirar correctamente”. La respiración es un recurso para liberar la tensión.
  • La repeticiones se tienen que ejecutar de una forma controlada, como si cada una fuera un ejercicio en sí mismo.
  • El profesor debería ser capaz de adaptar e individualizar las posturas y las técnicas, en función de las características propias de los alumnos.

Un instructor de Pilates tiene que saber:

  • Explicar de forma clara los ejercicios.
  • Corregir los ejercicios de una forma adecuada.
  • Identificar perfectamente los músculos que se desean desarrollar.
  • Trasmitir de una forma óptima los beneficios que se quieren obtener.
  • Reconocer un ejercicio mal ejecutado.
  • Mantener la concentración de los alumnos durante las sesiones.
  • Plantear entrenamientos eficaces y variados.

¿Te animas a practicar Pilates?

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